martes, 22 de septiembre de 2009

CUERPOS O CENTROS DEL SER HUMANO II


El cuerpo emocional.
¿Cuál es su función y su propósito?

Es el que nos proporciona una naturaleza sentimental. Esta naturaleza proporciona la capacidad para experimentar todos los niveles emocionales como la dicha y la tristeza, el amor y el odio, la compasión y la malevolencia, el éxtasis y la depresión, el placer y el dolor, la excitación y la indiferencia.

El grado en que este y otros rasgos alcancen picos y profundidades determinará la intensidad con la que se viva la experiencia y la fuerza de la impresión que se registra en la memoria del alma.
A medida que experimentamos la vida, así es como verdaderamente aprendemos a distinguir lo correcto de lo incorrecto, lo bueno de lo malo. Por ejemplo, basta con una buena quemada para enseñarnos a no colocar la mano en el fuego. Una vez nos hemos quemado, el dolor de ese recuerdo y experiencias suficiente para abstenernos de repetirla. Paulatinamente, a medida que empezamos a madurar, buscamos intuitivamente una forma de vivir y de expresarnos que nos aleje permanentemente de las profundidades del dolor emocional, y nos conduzca a la cumbre de la felicidad. Este es claramente el sendero que conduce a la conciencia más elevada.

La capacidad emocional o de sentir se experimenta a todos los niveles de la expresión. Al nivel físico, se puede experimentar como una manifestación puramente física como calor o frio, dolor de una herida física, el tacto etc…
Se puede experimentar mentalmente percibiendo gozo, felicidad, excitación, odio etc…
Se puede experimentar física y mentalmente a la vez, disfrutando en una fiesta con buenos amigos donde degustamos deliciosos manjares, manteniendo una relación sexual con una persona amada, luchando contra el enemigo etc…

Nadie querría vivir sin el cuerpo emocional. No tendría sentido existir sin la capacidad de sentir. Ningún logro aportaría satisfacción alguna, puesto que la satisfacción es en sí misma una cualidad emocional. Cuando se ven individualmente, resulta cada vez más obvio que cada aspecto de nuestro Ser total es indispensable para la función y propósito de nuestra existencia.

Ahora veremos el cuerpo crístico (etérico).
El cuerpo crístico a sido descrito de varias formas durante eras por escritores iluminados, como el cuerpo de luz, el cuerpo ascendido, el que está por encima del alma, el Ser Supremo, el Yo Soy, el cuerpo resucitado, el cuerpo eléctrico, el cuerpo supraconsciente, el Hijo (Sol) de Dios, el cuerpo etérico y varios otros términos.

Los términos cuerpo de luz y cuerpo eléctrico se acercan a la descripción de este cuerpo en lenguaje científico. El cuerpo del Yo Soy y el cuerpo crístico quizás estén más cerca de su descripción en términos espirituales.
Desde la perspectiva científica, los términos cuerpo eléctrico o de luz describirían mejor el efecto producido en la estructura atómica de este cuerpo por la velocidad del movimiento del electrón dentro de los átomos. Esta velocidad iguala o excede la velocidad de la luz. El cuerpo en sí mismo, cada vez que se manifiesta, irradia una brillante luz blanca.

De modo que la sencilla verdad es que todas las personas tienen el potencial de convertirse en cristos. Sin embargo, el estado crístico no se alcanza con el esfuerzo de otro. Lo alcanzarás gracias a tu propio esfuerzo o no lo alcanzarás en absoluto. La doctrina de la redención indirecta (el falso concepto de que Jesús murió para limpiar los pecados de los demás y que por eso lo único que has de hacer para salvarte es aceptarle como tu Señor) puede ser reconfortante para sus defensores, pero ¡nunca conducirá a avanzar en el dominio de uno mismo!.
La redención indirecta es contraria a la ley universal de causa y efecto.

Es de vital importancia para el progreso espiritual, que la gente empiece a entender que poseen un Ser crístico. Este Ser crístico está constantemente intentando guiar e influir en la conciencia mortal para que sigamos el camino que conduce a la supraconsciencia. Nuestro Ser crístico se puede comparar a la persona que hace mover las marionetas. El ser físico mortal se puede comparar con la marioneta. La marioneta, por otra parte, no es en absoluto consciente de la existencia de quien la está accionando.

A medida que una persona evoluciona en la vida en el reino físico y en los planos astrales, la mayor parte del tiempo es inconsciente de quién es y de que es. La puedes comparar con la marioneta de una obra de polichinelas. En realidad, la marioneta no sabe lo que viene después. Está participando en una representación pero es totalmente inconsciente de la trama. Del mismo modo, el ser humano participa en una gran representación cósmica, y la mayor parte de las veces, ¡no es consciente de la trama, de los actores o de las consecuencias de una mala representación!

El Ser crístico siempre está intentando comunicarse con su ser mortal, pero en general las líneas de comunicación están enredadas en su subconsciente distorsionado. Se podría comparar cuando en un espectáculo de marionetas se enredan las cuerdas y el muñeco ya no puede responder a la guía de quien las acciona.

La obstinada resistencia que posee el ser humano con el paso de los siglos para ver la verdad, prueba la dificultad que implica la reprogramación de la mente subconsciente. El ser humano no cambia fácilmente sus hábitos.
El supraconsciente es la mente operativa del Ser crístico. En los niveles de expresión crística, el Ser crístico, a través del poder de su mente, puede unirse mucho más fácilmente a la Mente Universal que en los niveles físico o astral.

Del mismo modo, se posee mayor conocimiento y comprensión como cristo, y se está en mejor posición para guiar, dirigir y ayudar a los seres humanos.
Queremos que sepas, que sin lugar a dudas es posible alcanzar el estado crístico mientras se está encarnado en las vibraciones físicas o astrales.
Quienquiera que alcance dicho estado, no volverá a estar sujeto a las leyes que gobiernan dichos niveles, pero lo estará a las leyes trascendentales de las vibraciones crísticas.

Cuando alguien alcanza la vibración completa de un cristo, la muerte física ya no tiene poder sobre él. Habrá literalmente conquistado las vibraciones físicas y podrá viajar libremente a través de las vibraciones físicas, astrales y crísticas. Esta maestría le concede el poder de alterar su vibración a voluntad de lo físico a lo astral, de lo astral a lo crístico.

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