viernes, 24 de octubre de 2008

JOVENES CON EL YOGA





La afirmación de que la práctica del Hatha-Yoga consigue detener el avance los signos de envejecimiento e incluso su retroceso ha sido uno de los slogans más esgrimidos para dar publicidad al Yoga. En su lugar dijimos que el Hatha-Yoga no se limita a ser una técnica de rejuvenecimiento. Sin embargo, tratando, como hacemos aquí, de aplicaciones prácticas del Hatha-Yoga no podemos silenciar uno de los efectos más interesantes del mismo. Pues, efectivamente la práctica asidua y prolongada del Hatha-Yoga, en particular de algunos asanas y de la respiración completa, tiene entre otros el notable poder de mantener joven el organismo durante un tiempo más prolongado; gracias a su acción sobre el equilibrio de los procesos degenerativos del cuerpo humano.


En primer lugar los asanas que producen un descanso del corazón y un mejor funcionamiento de los procesos digestivos, las posturas invertidas; además algunas posturas que tienen efectos particulares sobre la piel de la cara y cuello. Citamos cuatro:


Sarvangasana, Shirshsasana, Halasana y especial el Viparita-karani, al que se atribuye mayor eficacia en orden al rejuvenecimiento.


La respiración completa es también de gran importancia en este aspecto. Existe una tradición hindú que dice que cada hombre nace con el número de respiraciones hay contadas. Según ella, pues, haciendo que se espacien más, se prolonga la vida humana. Prescindiendo de esta leyenda, en la naturaleza encontramos el caso de algunos animales de respiración muy lenta, cuya vida es la más larga que se conoce, como la tortuga, el elefante, etc. De hecho, ampliar nuestra respiración mediante la práctica frecuente de la respiración completa, es aumentar la conciencia de nosotros mismos y enriquecer todos los aspectos de nuestra personalidad, según las explicaciones que dimos al hablar de la correlación entre ritmo respiratorio y vida mental.